Serviciosportada grupo de adolescentes en Espacio Ítaca

Debido a un fallo en la web de Espacio Ítaca informamos en la web de Mr. Hueso acerca de este interesante y beneficioso proyecto para personas adolescentes que se lleva a cabo en el Centro Sanitario de Psicología Espacio Ítaca. 

 

La adolescencia es una etapa de grandes cambios. Cambia el cuerpo, cambia la forma de relacionarnos, aparecen nuevas necesidades, emociones y preocupaciones y, poco a poco, vamos construyendo nuestra propia identidad y buscando nuestro lugar dentro y fuera de la familia.

Además, durante estos años se producen importantes cambios a nivel cerebral. El cerebro adolescente continúa madurando, especialmente aquellas áreas relacionadas con la planificación, la toma de decisiones, la regulación emocional y el control de los impulsos, mientras que los sistemas relacionados con la recompensa, la emoción y la búsqueda de experiencias adquieren un papel especialmente relevante. Todo ello hace que la adolescencia sea una etapa de enorme potencial para aprender, desarrollarse y adquirir nuevas herramientas.

Por eso, desde Espacio Ítaca llevamos años desarrollando un grupo dirigido a adolescentes: un espacio en el que poder compartir esta etapa con otras personas de edades similares, comprender mejor lo que les ocurre y adquirir herramientas para afrontar algunos de los retos que aparecen durante estos años.

Actualmente contamos con un único grupo dirigido a adolescentes de entre 12 y 17 años, coordinado por Leyre Huerta, psicóloga de Espacio Ítaca.

 

¿Qué hacemos en el grupo?

El grupo está pensado para adolescentes que puedan beneficiarse de un espacio de apoyo, pertenencia y aprendizaje compartido, en el que puedan relacionarse con otras personas de su edad en un entorno seguro y acompañado profesionalmente.

No todas las personas llegan al grupo por el mismo motivo. Algunas pueden estar atravesando dificultades en sus relaciones, otras pueden necesitar mejorar sus habilidades sociales, gestionar mejor determinadas emociones, ganar confianza o encontrar un espacio en el que sentirse comprendidas. Precisamente por eso, no trabajamos desde un programa rígido, sino que adaptamos las propuestas a las necesidades de las personas que forman parte del grupo y a aquello que va surgiendo en sus vidas.

A lo largo del curso abordamos diferentes cuestiones relacionadas con las relaciones sociales, la gestión emocional y los retos propios de esta etapa evolutiva.

Algunos de los temas que podemos trabajar son:

  • Habilidades sociales y comunicación

  • Resolución de conflictos y negociación

  • Expresión y gestión emocional

  • Autoestima, identidad y sentimiento de pertenencia

  • Relaciones interpersonales y vínculos

  • Sexualidad y educación afectivo-sexual

  • Miedo a la soledad y necesidad de pertenencia

  • Presión social y comparación con otras personas

  • Pantallas, videojuegos y redes sociales

  • Prevención y reflexión sobre conductas de riesgo, como relaciones dependientes o consumo de sustancias

Las habilidades sociales tienen un papel especialmente importante. Aprender a escuchar, expresar lo que necesitamos, poner límites, pedir ayuda, resolver un conflicto, interpretar las emociones de otras personas o encontrar nuestro lugar dentro de un grupo son aprendizajes que no se adquieren únicamente hablando sobre ellos: necesitamos practicarlos y experimentarlos.

Aprender también es vivirlo

Una de las características principales del grupo es que no nos limitamos a sentarnos alrededor de una mesa a hablar de nuestros problemas.

Cada sesión combina momentos de conversación y reflexión con una dinámica central, que puede ser muy diferente dependiendo de aquello que queramos trabajar: juegos de mesa, actividades artísticas y creativas, dinámicas cooperativas, propuestas de movimiento, interacción con animales cuando es posible o diferentes experiencias diseñadas para facilitar la participación.

Estas actividades no están ahí simplemente para «pasar un buen rato». Nos ayudan a generar confianza, observar cómo nos relacionamos, experimentar nuevas formas de comunicarnos y abordar determinados temas de una manera más natural y menos invasiva.

Porque hablar de emociones puede ser importante, pero experimentarlas, ponerlas en juego y descubrir cómo respondemos ante diferentes situaciones también forma parte del aprendizaje.

Por eso buscamos que cada sesión tenga una parte de psicoeducación, reflexión y aprendizaje, pero también de creatividad, juego y experiencia compartida.

 

juego de luces, adolescentes

 

¿Por qué un grupo de adolescentes?

Relacionarnos con otras personas es una de las principales fuentes de aprendizaje durante la adolescencia. El grupo de iguales adquiere cada vez más importancia y las experiencias compartidas con otras personas de la misma edad permiten poner a prueba habilidades, descubrir diferentes formas de pensar y aprender a desenvolvernos en situaciones sociales.

Desde una perspectiva sistémica, además, ver cómo una persona se relaciona con otras personas nos aporta información que difícilmente podemos observar en una sesión individual. El grupo se convierte así en un contexto de aprendizaje, pero también en una oportunidad para comprender mejor las necesidades de cada adolescente y acompañar su desarrollo de una forma más completa.

El objetivo no es que todos los participantes sean iguales ni que tengan que compartir las mismas dificultades. Al contrario: buscamos construir un clima de confianza, respeto y seguridad que permita que cada persona pueda desarrollarse a nivel emocional y social desde su propio punto de partida.

 

Un recurso que puede complementar la terapia individual

Participar en el grupo es compatible con realizar sesiones individuales de psicología. De hecho, en determinados casos ambas intervenciones pueden enriquecerse mutuamente.

En las sesiones individuales podemos trabajar de manera más personalizada determinados contenidos, comprender qué está ocurriendo y adquirir herramientas adaptadas a cada situación. El grupo permite después poner algunas de esas herramientas en práctica en un contexto real de interacción con iguales, observar qué ocurre y descubrir qué aspectos necesitan seguir trabajándose.

Al mismo tiempo, para los profesionales, observar cómo una persona se comunica, se vincula, expresa sus emociones, afronta los conflictos o busca su lugar dentro de un grupo aporta una información muy valiosa para comprender cada caso desde una perspectiva más amplia y sistémica.

Por eso, cuando tiene sentido para la persona adolescente, la combinación de ambos espacios puede convertirse en una forma especialmente enriquecedora de acompañar su proceso.

 

Un espacio para crecer acompañado

Durante la adolescencia aumenta la importancia de las relaciones con los iguales y aparece una necesidad cada vez mayor de construir una identidad propia. Poder contar con un grupo en el que sentirse escuchado, respetado y comprendido puede convertirse en una experiencia especialmente significativa.

Queremos que este sea un espacio en el que puedan expresarse sin sentirse juzgados, conocer otras perspectivas, descubrir que no son los únicos que tienen determinadas dudas o preocupaciones y desarrollar habilidades que puedan trasladar a su vida cotidiana.

Todo ello desde una mirada profesional, cercana y basada en la psicología, la neurociencia y la educación emocional.

El objetivo no es decirles cómo tienen que ser o qué tienen que hacer, sino acompañarles para que puedan conocerse mejor, tomar decisiones de forma más consciente y construir relaciones más saludables consigo mismos y con las personas que les rodean.

 

juegos de proyección y creatividad

 

¿Cuándo nos reunimos?

El grupo se realiza un jueves al mes, de 18:30 a 20:00, con una duración aproximada de una hora y media por sesión.

Las sesiones se realizan de manera presencial en Espacio Ítaca, Calle Alejandro Casona nº 12, en Zaragoza.

 

Precio y forma de pago

La participación en el grupo tiene un precio de 25€ al mes.

El pago se realiza mediante domiciliación bancaria. Una vez confirmada la incorporación al grupo, facilitaremos una hoja para rellenar con los datos necesarios y, a partir de ese momento, el importe se abonará de forma mensual, el día de la realización de la sesión mensual.

Es importante tener en cuenta que las sesiones y dinámicas se preparan de manera personalizada teniendo en cuenta a las personas que forman parte del grupo. Por este motivo, contamos con la participación prevista de cada adolescente a la hora de organizar las actividades.

En caso de no poder asistir a una sesión, agradeceremos que se avise con la suficiente antelación. Si la ausencia no puede comunicarse con antelación suficiente, la mensualidad se abonará igualmente, manteniéndose el cobro de los 25€ correspondientes al mes.

Para solicitar información sobre el grupo puedes escribirnos a info@espacioitaca.com o contactar con Leyre, la coordinadora del grupo, a través de WhatsApp en el 624 298 616.

Si el/la adolescente no es usuario/a de Espacio Ítaca, será necesario realizar previamente una entrevista inicial con la parte adulta de la familia, con el objetivo de conocer la situación y valorar que este recurso sea adecuado para sus necesidades.

 

Algunas de las cosas que hacemos en nuestras sesiones

El grupo cambia con las personas que lo forman y con aquello que vamos descubriendo juntos. Por eso, no todas las sesiones son iguales.

A veces hablamos, otras veces jugamos, creamos, resolvemos retos, trabajamos en equipo o nos relacionamos con animales. Lo importante es que detrás de cada propuesta existe un objetivo: aprender sobre nosotros mismos y sobre nuestra manera de relacionarnos con los demás mientras construimos un espacio de confianza y pertenencia.

 

 

Opiniones sobre el proyecto de sus participantes de cursos anteriores:

Tras realizar una encuesta a los/as participantes, hemos obtenido los siguientes resultados, haciendo una serie de preguntas, a evaluar del 0 al 5:

  • ¿Cómo de libre te has sentido al expresarte en el grupo?: Puntuación media de 5 sobre 5.
  • ¿Cuánto has aprendido a lo largo del curso?: Puntuación media de 4’4 sobre 5.
  • ¿Cómo te has encontrado en el grupo? Puntuación media de 4’7 sobre 5.
  • ¿Te has sentido cómodo/a con la gente que has conocido en el grupo? Puntuación media de 5 sobre 5.
  • ¿Has aplicado a tu vida lo aprendido durante el curso? Puntuación media de 4’3 sobre 5.

 

En la evaluación final, también resumieron el grupo de adolescentes como:

“Un lugar confortable, en el que me he sentido cómoda tanto con los/as compañeros/as como con los temas tratados”

 

“Es un lugar genial porque puedes decir todo lo que piensas”

 

“Una actividad dónde la gente es super colaborativa, el grupo en sí es cómodo y divertido, y los temas tratados son muy interesantes y te hacen pensar”

 

Si tienes interés por un proyecto similar pero para población infantil no dejes de conocer nuestra Extraescolar de Desarrollo Emocional, al que accederás si pulsas sobre este texto.

 

 

 

 

 

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