PerroAventuraspágina de mayo en el Calendario Mr. Hueso 2026 con Connor

Hola, yo soy Connor, y aunque me veis así de grandote aún soy un cachorro, sólo tengo 9 meses. 

Connor en un arroyo

 

En mayo de 2025, cuando aún no tenía 4 meses, vino una pareja a recogerme, Dimas y Marga. Les dijeron que era un border collie, pero cuando me cogieron en brazos se dieron cuenta de que pesaba bastante y tenía unas patorras bien grandes. Aún así, Marga, que no sabía nada de mí hasta ese instante, ya se había enamorado de mí y me fui con ellos. 

jovencito Connor en su cama

 

Me llevaron al veterinario enseguida, porque resultó que llevaba la piel llena de bichitos que paseaban a sus anchas. Intenté portarme muy bien aunque todo me daba un poco de miedo y me costaba andar, sólo quería mirar todo lo que me rodeaba. 

Connor intentando aprender a pasear

Enseguida me compraron un arnés y una correa y me llevaron a conocer a la familia de Marga que me tenía un montón de cositas preparadas.

 

Al día siguiente me metieron en un coche y, por lo visto, nos cruzamos más de medio país, porque resulta que viven un poco lejos. Me mareé y vomité, pero pararon muchas veces para intentar que no me pusiera malo. Hemos tenido suerte, porque después de varios meses por fin ya no me mareo y pueden llevarme a conocer muchos sitios diferentes. 

primer viaje de Connor en coche, con mareos

Cuando llegamos a mi nueva casa, me encantó. Está en un sitio por donde apenas pasan coches y hay muchísimos árboles, tierra donde revolcarme y hierba alta donde saltar. 

 

No me dejaron juntarme con otros perros hasta que no tuve todas mis vacunas, pero mi veterinaria es súper simpática y me da chuches cada vez que voy, así que me porto genial y me como sin rechistar todas las pastillas que me da. 

Marga lo pasó un poco mal al principio, porque soy el primer perrete en su vida, y cuando empezaron a molestarme los dientes yo mordía lo primero que pillaba, incluidas sus manos y sus brazos. Al final parece que nos fuimos entendiendo y me dio un montón de juguetes para que no mordiera las patas de mi mesa favorita, aunque a mí me encantaba sacar el relleno de todos ellos y tenía que cambiarlos a menudo.

Connor mordiendo una mantita azul

La primera pelota me encantó y sigo jugando con ella, es la única que se me resiste y a veces le pone comida dentro para que me lo pase aún mejor. 

Como en verano vino mucha gente a casa, los volví un poco locos, quería jugar todo el rato pero crecía muy rápido y era un poco burro, así que nos costó entendernos, y mira que lo intentábamos. Pero como el padre de Dimas estuvo con nosotros casi 3 meses, nos ayudó mucho y me sacaba de paseo cuando los demás estaban demasiado cansados. Cada vez que viene a vernos me pongo muy contento porque enseguida me acompaña a pasear. 

Soy muy simpático y un poco payasete, me encanta saludar a perros y personas, pero por lo visto tengo que acostumbrarme a no subir tan alto cuando los veo, parece que algunos humanos me tienen un poco de miedo porque estoy muy fuerte, y a algunos perros no les apetece jugar tanto como a mí y me gruñen un poco. 

Un perro marcando límites a Connor

Pero Marga, que estaba un poco preocupada, ha estado leyendo mucho mucho, y se ha dado cuenta de que tirar de la correa para que no me suba o no salude a otros perros que me ladraban mucho o que eran más pequeños, no servía de nada. Yo me ponía más nervioso y tiraba mucho más.

 

Así que habló con un señor de Mr. Hueso y se deshizo del arnés que tenía, que era muy incómodo porque me molestaba en los hombros y pesaba mucho, y de la correa extensible, que era muy ruidosa y me tiraba todo el rato, y la convencieron de que me pusiera un arnés Haqihana, que no me molesta nada y casi ni lo noto, y de que me acompañara en los paseos con una correa bien larga, de 5 metros, para que pueda oler todo sin tirar de ella y acercarme a otros perros con libertad de moverme o retroceder si no me caen bien. 

Connor muy tranquilo con correa saludando a un pomerania

Ahora estamos súper contentos. Me deja acercarme a todos los perros y que yo decida si quiero o no jugar con ellos (alguno me regaña porque soy un poquito cabezón e insistente). Así que he hecho un montón de amigos nuevos: Dino, Aria, Copito, Xela, Dron… y a veces, si estamos en un lugar tranquilo, incluso me quitan la correa y me dejan correr o jugar con ellos, o pasear tranquilos.

Connor saludando a un pequeño Yorkshire

Y yo sé que si me acorta las correa es porque vienen coches o alguna otra cosita que aún me gusta perseguir (gatos, conejos, bicis…) porque me olvido de que es un poco peligroso. Así que yo me porto mucho mejor y cuando llego a casa estoy tan cansado que me echo a dormir y la dejo hacer sus cosas tranquila.

Ahora estoy aprendiendo a andar un poquito más cerca de Marga, sólo en las calles que son un poquito más peligrosas, para que se quede más tranquila y, aunque a veces se me olvida, me deja alejarme sin tirar y me lo repite para que me acuerde, seguro que cuando practiquemos un poco no se me olvida tan a menudo. 

 

Gracias a Mr. Hueso por convencerla, y por escribir todos esos artículos que se ha leído mil veces, ojalá nos podamos ver en alguno de esos paseos felices para que vean todo lo que hemos aprendido y nos enseñen mucho más!

Connor con arnés y correa mirando a cámara

 

Gracias a vosotros por contarnos tu historia y la de tu familia, sería genial poder conocernos en persona en alguno de nuestros Paseos Felices.

De momento tu familia, por haber sido seleccionadas en el Concurso del año 2025, para ser los protagonistas del mes de mayo en el Calendario Mr. Hueso 2026, les regalamos una formación teórica online Paseos Felices para darles muchos consejos que te ayuden en tu desarrollo y disfrutéis vuestros paseos todavía más.

 

En el mes que sois protagonistas tendremos las siguientes formaciones Paseos Felices:

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

Publicar comentario