Consejosaparece un perro negro y blanco en primer plano con la lengua fuera y mirando directamente muy gracioso

Una pregunta muy habitual cuando alguien consulta por un servicio relacionado con mejorar el bienestar y/o el comportamiento de un animal es preguntar por la duración del proceso / tratamiento / recuperación / educación… que se le está ofreciendo.

¿En cuánto tiempo arreglarás a mi perro?

Y ponemos arreglar no porque nos guste el término, ya que un animal no es una máquina “que arreglar”, pero sí porque resume en una palabra todas las variantes: curarás, enseñarás, adiestrarás, corregirás, mejorarás, aliviarás, solucionarás…

 

Y claro, entendemos tu frustración cuando te decimos que no podemos saberlo

Y no es porque no queramos darte una fecha y así ayudarte a planificarte, es que no queremos mentir ni al animal, ni a ti ni a nosotros/as mismos/as.

Porque si te diésemos un plazo cerrado estaríamos realizando una mala praxis, actuando como malos/as profesionales, ya que es una pregunta sin respuesta, porque depende de muchas cosas y muchas de ellas no están en nuestras manos, tampoco en las tuyas.

Somos conscientes de que si preguntas a “otros/as profesionales” sí recibirás una respuesta a esta pregunta, nuestro consejo es que cuanto más clara sea su respuesta y un plan más elaborado te ofrezcan sin conocer el caso, más debes desconfiar. Este artículo te ayudará a conocer los tipos de profesionales que te ofrecerán ayudarte con tu animal.

 

¿De qué depende cuánto tiempo necesitará mi perro para estar mejor?

Analicemos unas cuantas cuestiones para poder entender el proceso que llevará a tu animal y a tu familia a mejorar el bienestar y la convivencia de todos/as.

1º Depende del tiempo que haga desde que se dan las causas que hayan provocado la situación actual

Piensa en ti mismo/a, ¿te cuesta lo mismo solucionar un problema reciente que uno que lleve tiempo enquistado?

No, y es que siempre es más fácil resolver las dificultades cuando aparecen, que ignorarlas y querer tiempo después afrontarlas como si no hubiesen tenido mucha importancia.

Un perro que se asusta por algo concreto, como un sonido, una situación o un conflicto con un perro, si en ese mismo momento le ayudamos a normalizarlo resolverá un problema sin llegar a existir, problema que para otros perros puede resultar un largo sufrimiento durante toda su vida, hasta que alguien con conocimientos y paciencia le ayude a superarlo.

Porque nunca es tarde para ayudar a un perro, pero el paso del tiempo no suele más que dificultarle al animal ser capaz de resolverlo por si solo.

 

2º Resolver el misterio: qué provocó la situación y qué la ha estado reforzando y manteniendo

Es imprescindible realizar un profundo estudio del caso, ya que sin entender de dónde viene el problema es imposible que lo podamos resolver y únicamente estaremos poniendo tiritas que lo que harán será convertir un problema en muchos otros diferentes.

Por ello en Mr. Hueso siempre comenzamos cada caso con un estudio de cada animal, para poder encontrar las causas que están influyendo en la falta de bienestar del animal y en los comportamientos que ahora se están manifestando, pero que pueden ser una evolución de muchos otros que ya ocurrían anteriormente y se intentaron hacer desaparecer sin entender que eran la clave para ayudar al animal de una forma definitiva. 

«No se puede deshacer un nudo sin saber cómo está hecho« Aristóteles

Y para ello utilizamos varias herramientas y características de nuestro equipo, como puede ser la ayuda de nuestros propios perros para que nos presenten a tu verdadero perro, la participación de nuestros/as psicólogos/as humanos en el caso para ayudar a toda la familia, cuestionarios y dinámicas adaptadas a cada situación…

Actuar en las causas y resolver lo que para el animal causó o causa su comportamiento y/o falta de bienestar es la única forma de solucionarlo, por lo que deberemos actuar en su día a día, en qué ocurre en su casa o en los paseos.

Decidir llevar a nuestro perro a un centro para que “lo arreglen” no tiene entonces mucho sentido, ya que serán necesarios cambios en muchos aspectos para resolver definitivamente el problema, y no sustituir unos comportamientos por otros sin solucionar la causa del problema de convivencia.

 

3º ¿Qué edad tiene el animal y en qué etapa de desarrollo se encuentra?

Su edad y su madurez no tienen por qué coincidir, y este es el problema de muchísimos animales, lo que ocasiona afecciones en su bienestar, en su capacidad de aprendizaje, en sus comportamientos y en sus necesidades.

Quizás has oído que a un perro mayor es más difícil enseñarle, o que el momento ideal para adiestrar a un perro es cuando es cachorro. No estamos de acuerdo en esas afirmaciones.

En nuestra opinión si a cualquier perro, de cualquier edad, se le ofrecen los aprendizajes en base a su actual etapa de desarrollo, no solamente aprenderá con rapidez, sino que madurará y se convertirá en un perro equilibrado, lo que implica mejores capacidades emocionales y sociales, por lo que vuestra convivencia mejorará enormemente.

Pero claro, esto requiere conocimientos y experiencia, si nosotros/as nos equivocamos y a quien contratamos no le da importancia a esta cuestión sumamente importante, acabaremos intentando ayudar a un perro cachorro (independientemente de su edad real) como si fuese un adulto, o viceversa.

¿Le pedirías a un niño de 5 años lo mismo que a un universitario? ¿le exigirías lo mismo o de la misma manera a una joven que a tu abuela?

Ni se te pasaría por la cabeza, y en cambio por desconocimiento, lo haces con tu animal.

Estos errores nos llevan a perder tiempo, dinero, oportunidades e ilusiones, cuando quizás era más sencillo de lo que pensabas resolver el problema de tu perro.

 

4º ¿Estás preparado/a para realizar los cambios que el animal necesita?

Muchos procesos de ayuda a un animal se encuentran con una dificultad, y es que el animal necesita cambios que no estamos preparados/as a hacer, o quizás no es el momento para realizarlos y por lo tanto el proceso de ayuda a tu animal no debería empezar ahora.

Un ejemplo: los perros necesitan tener buenos y felices paseos, bien diseñados y bien entendidos, que les permiten relajarse, relacionarse, aprender, disfrutar, mejorar nuestra relación… por eso insistimos mucho con nuestras formaciones “Paseos Felices”  

Y muchas de las veces nuestros cambios propuestos en los paseos son muy sencillos y reducen el tiempo que les dedicáis, pero bien organizados y estructurados.

Pero por alguna razón esos cambios no se llevan a cabo, seguimos manteniendo las mismas rutinas, los mismos lugares, los mismos juegos, los mismos compañeros de paseos para nuestro animal… Por lo tanto manteniendo y reforzando el problema, entonces ¿qué va a cambiar en nuestro animal si no cambiamos nosotros/as?

Nos resulta llamativo que las épocas en las que solemos disponer de más tiempo, y por lo tanto prestar más atención a las necesidades de nuestros animales, sean precisamente las épocas en las que menos clientes nos entran.

Nuestro consejo es que no esperes a encontrarte en una situación límite, en una época de mucho trabajo o dificultades, sino que aproveches los periodos vacacionales para comenzar estos procesos ya que en los primeros días seguramente necesiten de tu tiempo para adecuar el día a día del animal.

Y cuando acudas a un profesional que trabaja con respeto y os atiende adecuadamente, no seas infiel en la educación de tu animal, accede a este artículo para entender a qué nos referimos.

 

5º ¿Toda la familia tiene la misma involucración?

Para los animales es muy frustrante que una o varias personas hagan las cosas de una manera y otra/as de forma diferente. Y si existe frustración su proceso no va a tener ningún avance, porque será confuso y muy difícil de entender.

Por ejemplo, quien realiza los ejercicios o paseos propuestos por la mañana sigue las pautas dadas por el/la profesional, pero quien está con el animal por la tarde no lo hace.

El animal no podrá realizar aprendizajes continuados y la familia no obtendrá conclusiones sobre si las pautas eran las adecuadas o no. Mal para el animal, mal para la familia, mal para el profesional…

Un consejo, antes de recurrir a un/a profesional siempre debe ser acordado con toda la familia, y si eliges a alguien competente siempre preferirá que en las sesiones participen todos los miembros de la familia. El animal es uno de sus miembros y su proceso involucra a toda la familia.

Y este artículo te invitamos a compartirlo con aquella persona de la familia que considera que no necesita que nadie venga a casa a ayudaros con el animal.

 

6º Depende de su salud

Si la salud física del animal se ve afetada por alguna enfermedad o situación, esto influirá en cualquier otro proceso educativo, de desarrollo o terapéutico.

Siempre debe descartarse cualquier afección en la salud del animal ante problemas de comportamiento y si existe algo, debe tratarse o antes o a la par del trabajo del profesional que has contratado.

Así que como consejo elige siempre una buena clínica veterinaria, a quienes no les importe trabajar en colaboración con otros/as profesionales, como nosotros en el ámbito educativo o del comportamiento, porque podremos sumar conocimientos, experiencia y esfuerzos para ayudarle desde todos los frentes.

Una herramienta de Mr. Hueso para analizar la salud de tu animal es nuestro Test ¿mi perro es feliz? que te invitamos a realizar.

 

7º Depende del entorno

Si un animal con miedo a los vehículos que hacen ruido o se mueven rápido vive en el centro de una ciudad se verá a diario expuesto a una inundación. Término que en psicología se refiere al enfrentamiento directo del sujeto con el estímulo o la situación que le provocan esa respuesta de ansiedad, evitando que escape.

Si tu animal no puede escapar a diario de aquello que le da miedo le va a costar mucho más trabajarlo y deberán planificarse exposiciones controladas y paseos relajantes que mitiguen esa exposición diaria.

Imagínate que cada día salieras a la calle y hubiese personas con motosierras encendidas corriendo hacia ti.

Pero también se da el caso contrario, un animal que raramente se encuentra con el estímulo que le da miedo, para el que también deberán planificarse exposiciones controladas, para que pueda enfrentarse de forma muy progresiva a ese miedo y poder trabajarlo. O que necesita mejorar sus habilidades sociales pero donde vive no hay muchos perros o no los sacan a pasear.

Imagínate que tu objetivo es que quieres conocer gente, pero vivieses en un pequeño pueblo donde no hay nadie de tu edad.

Otro ejemplo que nos ocurrió en un caso hace unos años, un perro tenía problemas cuando su familia se iba a trabajar. Cuando nos pusimos a grabar qué ocurría en esos momentos descubrimos que la vecina de al lado, a quien se le había dejado una llave por si acaso pasaba algo, entraba en el domicilio y se llevaba el perro a su casa. El perro ladraba para que la vecina se lo llevase y le inflase a comida, así que resuelto el misterio fue sencillo resolver el problema.

 

8º Depende de vuestro vínculo

Si vuestra relación se basa en el respeto y la confianza el animal aceptará mucho mejor y más rápido los cambios y ejercicios que se le propongan.

Si por el contrario el animal duda de si va a ser recriminado, se le va a gritar, nos vamos a enfadar… estará más pendiente de nuestra actitud que de lo que queremos trabajar, y por lo tanto mejorar vuestra relación deberá ser el objetivo inicial.

¿En quién confías más? En quien te habla con calma o en quien se pone nervioso/a sin no lo aprendes a la primera. Pues tu animal exactamente igual.

Contratar a un/a profesional respetuoso/a es esencial para ayudaros a construir vuestra relación de forma adecuada, para que te ayude con su ejemplo, ya que cuando llegamos a un nuevo caso somos un libro en blanco para el animal, lo que escribamos el primer día en ese libro marcará nuestra relación y puede ayudarte a reescribir vuestra historia, pero debes animarte a realizar cambios.

Ningún profesional competente te juzgará, acudimos a ayudar, no a criticarte ni a centrarnos en tus errores, sino en ofrecerte las soluciones.

Tu animal te necesita a ti y a toda su familia para superar las adversidades, cuanto más confíe en ti y tú más en él mucho más fácil y rápido será mejorar la situación.

 

9º Depende de cada animal

No hay dos animales iguales, por lo que pautas iguales para casos distintos serán un fiasco.

Una misma situación en un animal puede resolverse en una sesión y en otro en un trabajo de varios meses, y esto no siempre tiene una explicación, simplemente no todos los seres vivos aprendemos o nos desarrollamos de la misma forma.

Tampoco las personas, de lo contrario todas las personas con las que estudiaste en el colegio tendríais  la misma profesión actualmente.

 

10º Depende del profesional elegido

No por realizar sesiones muy seguidas lograrás mejores resultados, los procesos de aprendizaje requieren de sus tiempos de trabajo y de descanso.

En Mr. Hueso pocas veces optamos por sesiones a domicilio antes de cada dos semanas y normalmente son cada 3 semanas. 

Tampoco vendemos bonos de sesiones, nos parece injusto para nuestros/as clientes/as, ya que nuestro trabajo se verá influido por una cuestión comercial de duración del bono, más que de qué es lo mejor para el animal. 

Nos llegan muchos casos rebotados de otras empresas y algunas de las historias que nos cuentan son de terror, como haberles cobrado por adelantado 590 por 15 sesiones y a la segunda no gustarles el profesional y perder todo su dinero, o obligarles a quedar 2 veces por semana para sesiones repetitivas y sin ningún resultado, porque les habían prometido que un mes estaba resuelto el caso.

Un/a profesional competente te enseñará y ayudará a entender a tu animal, para que seas consciente de qué ocurre cada día, en cada paseo, en cada saludo, en cada ejercicio… y seas partícipe de el proceso de tu animal.

Y por supuesto nunca un/a profesional competente recurrirá a técnicas o materiales de paseo que busquen acelerar el proceso educativo, de desarrollo o terapéutico de tu animal.

En estos enlaces encontrarás más información al respecto:

 

 

Conclusiones

Tu familia, tu animal, tu entorno, tu vivienda, tus conocimientos, vuestras experiencias, vuestras emociones, vuestras necesidades… SON ÚNICAS.

Busca siempre a profesionales que analicen y evalúen todas esas características únicas, porque atenderán tu caso de forma más adecuada y estoy seguro que buscarán la máxima efectividad en el proceso que diseñen PARA VOSOTROS/AS, déjate aconsejar sólo entonces.

Si quieres nuestra ayuda será un placer atenderos, igual que lo hacemos con familias de toda España. Puedes escribirnos a través de nuestra sección de contacto.

 

 

 

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1 comentario

  1. Yo te he hecho esa pregunta, más de una vez, y te la seguiría haciendo, pero ya conozco la respuesta 🙂
    La incertidumbre para nosotros es una especie de “tortura”, no saber los plazos lo hace durillo.
    No obstante estoy totalmente de acuerdo con el artículo, aunque me gustaría saber Cuándo.
    🙂

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